AMLO arrasa en las elecciones mexicanas

jul 3, 2018

El candidato contra el poder establecido, AMLO, ha ganado las elecciones en México y parece contar con una mayoría absoluta en el Congreso, lo que representa un indicio de cambios profundos en la política y el gobierno mexicanos.

Perspectivas clave

  • Podríamos ver que los activos mexicanos se recuperan en el corto plazo a medida que la incertidumbre política se ha ido disipando, pero en el tiempo vemos el riesgo de un declive en las instituciones del país.
  • Nos gustan las áreas de mercados emergentes donde las preocupaciones por la fortaleza del dólar estadounidense y las guerras comerciales han generado valor: deuda en divisas y acciones seleccionadas.

La victoria de AMLO representa un golpe para un sistema político teñido por acusaciones de corrupción, aumento del delito y desigualdad persistente, y sugiere que la fuerza del populismo aún no ha alcanzado su punto máximo en todo el mundo.

Prevemos que el equipo de AMLO suene, en un principio, conciliatorio y fiscalmente prudente; y hemos podido observar una leve recuperación de los activos mexicanos desde niveles reducidos causados por la inseguridad política y por las preocupaciones de los inversionistas acerca de una posible disolución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). En el mediano plazo, observamos una gran dependencia en la manera en que gobernará AMLO. ¿Recurrirá a la postura populista y polémica adoptada al inicio de la campaña o se inclinará por un estilo más moderado y pragmático como el que exhibió como jefe de gobierno de la Ciudad de México a principios de la década de 2000?

AMLO comenzó la campaña con propuestas políticas heterodoxas, como lograr la autosuficiencia en la producción de alimentos. A medida que pasaba el tiempo y se ampliaba su liderazgo, cambió de dirección. Dejó de hablar acerca de revertir los esfuerzos para abrir el sector energético y acerca de corporaciones como una “mafia del poder”; y, por el contrario, enfatizó los altos resultados que obtuvo al calificar agencias cuando fue jefe de gobierno de la Ciudad de México. Con el alegato de que son fiscalmente neutrales, sus asesores económicos incorporaron los programas de gasto propuestos a fuentes de financiamiento específicas. Las propuestas controvertidas se quedaron en un segundo plano. Si AMLO mantiene esta postura, a los activos mexicanos les podría ir bien en un futuro cercano.

Por otro lado, la implementación de AMLO de algunas de sus promesas de campaña más polémicas podría colocar a México en el riesgo de perder su posición entre los mercados emergentes (ME), como referencia de una estabilidad macroeconómica y una sólida política económica. Los peores temores: un cambio hacia un tipo de políticas nacionalistas y proliferantes que puede desencadenar la ruina económica. Desde nuestro punto de vista, esto podría ocasionar el riesgo de un deterioro en los balances fiscales de México, el aumento de la inflación, la reducción de la inversión extranjera y una disminución en los precios de los activos.

Las palabras pronto se convertirán en acciones, e identificamos cuatro señales tempranas para medir su estilo de gobierno durante este año.

AMLO, quien se candidateó dos veces para presidente sin éxito, asumirá al poder formalmente el 1 de diciembre. Observamos cuatro indicadores para juzgar la manera en que pretende gobernar: 1) los nombramientos y las confirmaciones del gabinete; 2) el presupuesto para 2019; 3) el nombramiento de un miembro de la junta del banco central; y 4) su enfoque para la implementación de las reformas del sector energético.

De cualquier manera, el ascenso de AMLO proclama el fin de décadas de gobiernos tecnocráticos conformados por partidos tradicionales que perseguían políticas económicamente conservadoras. Una mayoría en el Congreso le brindaría a AMLO un margen para realizar modificaciones significativas en las políticas. También podría conducir a un constante deterioro en la fortaleza institucional de México, a pesar de que consideramos a la independencia del banco central como relativamente resiliente.

El Panel de riesgo geopolítico de BlackRock muestra que el resultado de las elecciones en México, una fuerte exposición de la izquierda radical en las elecciones recientes en Colombia y el aumento de populistas en las encuestas de las próximas elecciones en Brasil, crean el riesgo de revertir una tendencia hacia gobiernos a favor de los negocios en América Latina. Todavía no observamos que la victoria de AMLO esté afectando, a corto plazo, los activos de otros ME. Nos agradan las áreas donde las preocupaciones acerca de la fortaleza del dólar estadounidense y las guerras comerciales han generado valor: instrumentos de renta variable y deuda de divisas fuertes de ME.

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