DIRECTRICES DE INVERSIÓN

Acción en el campo de juego

28 nov 2018
por Christopher Dhanraj

Mirando más allá del estancamiento político de EE.UU.

Con las elecciones a mitad de mandato de EE.UU. ya celebradas y con los resultados ampliamente esperados, anticipamos un estancamiento político pero con pocas implicaciones para el mercado a largo plazo, por ahora. De hecho, los inversores pueden volver a centrar su atención en los indicadores económicos. Sin embargo, es probable que los mercados se parezcan más a un juego de pases cortos y menos a un tiro directo a la portería. Según nuestra hipótesis de base, el fuerte crecimiento de EE.UU. respaldará la expansión global, y los resultados empresariales de EE.UU. seguirán impresionando. La división del gobierno nos hace poner el foco en sectores como defensa, salud e infraestructura.

Japón: Muy atractivo, pero ¿dónde está el catalizador?

En Japón, un yen más débil, unos datos corporativos fundamentales sólidos, unas valoraciones muy baratas, un entorno político estable y la compra del banco central respaldan un caso de inversión en el país. De hecho, la renta variable japonesa está obteniendo rentabilidades superiores a las de los índices de referencia de renta variable global de países desarrollados (excl. EE.UU.), y es menos cara. Sin embargo, no vemos un catalizador para un repunte y permanecemos neutrales.

Mercados emergentes: En busca de un amortiguador

Los activos de los mercados emergentes (ME) han seguido luchando a medida que la desaceleración del crecimiento global, junto con una mayor incertidumbre macroeconómica, han endurecido las condiciones financieras. Somos constructivos con la renta variable de ME, pero este año ha supuesto un recordatorio sobre los riesgos de invertir en ME. Seguimos estando positivos con respecto a los ME, ya que las valoraciones se han abaratado este año, el posicionamiento sigue siendo ligero y el crecimiento de los resultados empresariales permanece sólido. No obstante, los inversores podrían querer considerar una estrategia de volatilidad mínima, que históricamente ha proporcionado algo de amortiguación durante las olas de ventas.

El aumento en la caída de tipos

Después de mantenerse planas durante la mayor parte del segundo trimestre, las rentabilidades de los bonos del Tesoro aumentaron a un ritmo constante desde finales de agosto hasta principios de octubre. Esto se debió, en gran medida, a aumentos en los tipos reales, en lugar de a las expectativas de inflación. Claramente, el mercado aún no está preocupado por la inflación. No obstante, continuamos prefiriendo los bonos del Tesoro protegidos contra la inflación (TIPS) a los bonos del Tesoro nominales a largo plazo, así como los bonos del Tesoro de floating rate (tipo variable).

Visión de factores para el T4

Los factores son generadores extensos y persistentes de rentabilidad. Están presentes en todas las clases de activos e incluyen calidad, momentum, value, tamaño y volatilidad mínima. En este artículo, destacamos las estrategias del equipo BlackRock’s Factor -Based sobre estos factores. En el entorno actual, favorecemos momentum y la volatilidad mínima, somos neutrales en cuanto a value y calidad, e infraponderamos el factor tamaño.

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