VISIÓN DE MERCADO DE MEDIADOS DE 2018

Construir carteras mas resilientes

17 jul 2018

Creemos que el fuerte crecimiento de los EE.UU. causará efectos indirectos en el resto del mundo y mantendrá la expansión económica global. Sin embargo, el rango de posibilidades para las perspectivas económicas se ha ampliado. En el lado negativo: las guerras comerciales y el aumento de los riesgos. En el positivo: Las sorpresas impulsadas por el estímulo de EE.UU. Este crecimiento de la incertidumbre, junto con el aumento de los tipos de interés, ha contribuido a endurecer las condiciones financieras y hace que se abogue por la construcción de una mayor resiliencia en las carteras.

Panorama actual

El clima de mercado ha cambiado notablemente. 2017 fue un año de sorpresas de crecimiento al alza y una inflación moderada, así como una volatilidad inusualmente baja. Eso sentó las bases para rendimientos excesivos ajustados al riesgo en todos los mercados. Ahora, en 2018, nos encontramos con que el sentimiento sobre muchos de estos impulsores clave de mercado ha cambiado. El gráfico Sentimientos del mercado lo explica. En general, se sigue observando un panorama de crecimiento. Los riesgos de inflación parecen más ambiguos, y las condiciones financieras se están endureciendo a medida que aumentan los tipos en EE.UU. El gran cambio observado en 2018: un aumento en la incertidumbre macro. ¿Cómo de pesimista es el sentimiento? No tanto como en 2015, como busca mostrar el gráfico.

Temas principales en la economía global, 2015-2018

Temáticas

1. Mayor rango de resultados de crecimiento

Prevemos un crecimiento global constante, pero este se está volviendo desigual y tiene un conjunto más amplio de resultados posibles. EE.UU. es el motor de crecimiento, impulsado por el estímulo fiscal. Vemos efectos indirectos positivos, especialmente en los mercados emergentes (ME). El crecimiento económico impulsa los beneficios corporativos. Sin embargo, los riesgos son ambiguos: El estímulo de EE.UU. podría acelerar el gasto de capital y aumentar el crecimiento potencial, o las guerras comerciales y el sobrecalentamiento impulsado por la inflación podrían dar lugar a una ralentización. Creemos que la adaptación del mercado a estos niveles más altos de incertidumbre será un tema clave para el resto de 2018, y es algo que ya se está reflejando en las primas de riesgo más altas en las clases de activos.

Un tema clave para los mercados, ahora que entramos en la segunda mitad del año, son unos resultados de crecimiento más inciertos.

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    Isabelle Mateos y Lago

    Un tema clave para los mercados, ahora que entramos en la segunda mitad del año, son unos resultados de crecimiento más inciertos.  

    El punto de partida sigue siendo constructivo: crecimiento constante en todo el mundo, con los EE. UU. liderando claramente los mercados desarrollados, y crecimiento constante de China a pesar de los recientes signos de desaceleración.

    Pero los riesgos han aumentado y lo han hecho en ambos lados. Por el lado positivo, podríamos decir que los efectos secundarios del estímulo fiscal de EE. UU. son más fuertes de lo esperado, y también podríamos ver un crecimiento que se volvería a acelerar si creciera la incertidumbre en torno a las tensiones comerciales.

    La parte negativa es que ahora también tenemos la posibilidad de una guerra comercial global que podría ser muy desestabilizadora para el resultado del crecimiento.

    También tenemos la posibilidad de un sobrecalentamiento de la economía estadounidense que llevaría a la Fed a pisar el freno y que posiblemente supondría el fin de esta expansión. 

    Asimismo, tenemos la reaparición del riesgo de fragmentación en Europa como resultado de la elección de un gobierno completamente antisistema y euroescéptico en Italia.

    Entonces, ¿qué hacer en las carteras? Creemos que todavía es momento de seguir expuestos al riesgo, es decir, apostar por la renta variable en detrimento de la renta fija, pero también de comenzar a construir resiliencia, con un enfoque en activos de calidad, balances generales más sólidos y una inclinación hacia la liquidez.

2. Condiciones financieras más duras

El aumento de los tipos de interés, una política monetaria menos flexible y el fortalecimiento del dólar estadounidense están endureciendo las condiciones financieras, con un efecto dominó en todos los mercados. Estas condiciones de financiación más duras han contribuido a las dificultades de los ME de este año, como es el caso de Argentina y Turquía, países con grandes necesidades de financiación externa. El crecimiento del dólar estadounidense podría agravar el sufrimiento, incluso para los bancos extranjeros que dependen de la financiación en dólares. El aumento de los tipos estadounidenses de corto plazo implica una competencia renovada por el capital y una menor necesidad de aumentar el rendimiento futuro cuando los inversores (en dólares) pueden obtener rendimientos por encima de la inflación en la deuda a corto plazo "libre de riesgo".

Los rendimientos del mercado han sido volátiles y en su mayoría decepcionantes en lo que llevamos de año, y creemos que un factor clave para ello ha sido el endurecimiento de las condiciones financieras.

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    Isabelle Mateos y Lago

    Los rendimientos del mercado han sido volátiles y en su mayoría decepcionantes en lo que llevamos de año, y creemos que un factor clave para ello ha sido el endurecimiento de las condiciones financieras, un tema clave que esperamos que persista en la segunda mitad del año. 

    Este endurecimiento ha llegado en tres formas. La primera ha sido una política monetaria menos flexible en los Estados Unidos, que continuará y se verá cada vez menos compensada por otros bancos centrales, especialmente el BCE.

    La segunda fuente de endurecimiento ha sido un dólar estadounidense más fuerte que ha afectado particularmente a los activos de los mercados emergentes. Creemos que esto no irá a más, a menos que una crisis masiva de riesgo golpee la economía global. Sin embargo, es algo que podría persistir y a lo que prestar atención.

    La tercera forma de endurecimiento ha sido una mayor prima de riesgo exigida por los inversores para mantener los activos de riesgo, en particular una reducción de los múltiplos de renta variable y diferenciales de crédito más amplios en todos los sectores.

    Suponiendo que este ajuste crediticio persista durante el resto del año, ¿qué se debe hacer en las carteras? Nos gusta la deuda en divisa fuerte de los mercados emergentes, donde ahora vemos buen valor gracias a que ha repuntado de manera significativa, y también nos gustan los emisores de renta variable o crédito con balances y beneficios sólidos.

3. Mayor resiliencia de cartera

Los aumentos de la volatilidad de este año subrayan la necesidad de resiliencia de la cartera. Piensa en la desestabilización del VIX (el llamado “tantrum”) de febrero de 2018 vinculada a posiciones cortas apalancadas con volatilidad de la renta variable, la venta explosiva de los bonos gubernamentales italianos y el golpe causado al sector tecnológico por una breve sacudida de las posiciones largas más populares. ¿Cómo aumentar la resiliencia de las carteras? Abogamos por reducir la duración en la renta fija, aumentar la calidad de la renta variable y el crédito e incrementar la diversificación.

Uno de nuestros temas clave para la segunda mitad de 2018 es la necesidad de una mayor resiliencia en las carteras.

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    Richard Turnill

    Uno de nuestros temas clave para la segunda mitad de 2018 es la necesidad de una mayor resiliencia en las carteras. 

    Vemos un rango más amplio de resultados económicos y condiciones financieras duras que conducirán a más eventos de volatilidad en la segunda mitad de este año.

    Si bien la hipótesis de la que partimos sigue siendo que la renta variable obtendrá resultados superiores a los de la renta fija, creemos que los inversores deberían proteger sus carteras de esta posible mayor volatilidad.

    En renta variable, esto significa centrarse en el mercado de EE. UU., donde vemos un fuerte crecimiento de los beneficios y balances generales de mayor calidad. En los mercados emergentes, esto significa centrarse en Asia, donde aún vemos un fuerte crecimiento por parte de China, y un aumento solo gradual de los tipos de interés en los EE. UU.

    En renta fija, esto significa centrarse en mejorar la calidad del crédito con grado de inversión, donde a día de hoy vemos oportunidades atractivas después de una ampliación del diferencial, así como centrarse en el extremo corto de la curva de rendimiento, donde vemos un riesgo asimétrico con un riesgo de caída limitado y rendimientos reales atractivos por primera vez desde la crisis financiera mundial.

Debate sobre la visión de mercado

El régimen de mercado que trajo rendimientos excesivos ajustados al riesgo en 2017 está cambiando. El aumento del apalancamiento en sectores de los mercados crediticios es motivo de preocupación, pero aún no vemos razones para alarmarse, y la liquidez nos parece un riesgo mayor. Las disputas comerciales globales plantean riesgos para el clima y el crecimiento del mercado. El gobierno populista italiano y las tensiones en torno a la inmigración han elevado el riesgo de fragmentación europea, pero esperamos que la eurozona salga del paso a lo largo de este año. Vemos que la economía de China se mantendrá estable en el corto plazo, aunque el desapalancamiento presente riesgos de desaceleración.

Perspectivas de mercado

Seguimos siendo propensos al riesgo, pero hemos atenuado esa postura dado el incómodo equilibrio que observamos entre la creciente incertidumbre macro y los sólidos beneficios. Preferimos la renta variable estadounidense a la de otras regiones. Vemos que la renta variable de momentum sigue obteniendo resultados superiores, y preferimos las exposiciones de calidad al valor. En renta fija, favorecemos los bonos de corta duración en los EE.UU. y adoptamos una posición de alta calidad en el crédito. El aumento de las primas de riesgo ha creado valor en algunos activos de ME. Nos gustan algunos sectores del crédito privado y los activos inmobiliarios para la diversificación. Vemos que la inversión sostenible aportará resiliencia a largo plazo a las carteras.

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Richard Turnill
Global Chief Investment Strategist
Richard Turnill, Managing Director, is Global Chief Investment Strategist for BlackRock, leading the Investment Strategy Function within the BlackRock ...
Jean Boivin
Managing Director
Jean Boivin, PhD, Managing Director, is Global Head of Research for the Blackrock Investment Institute and is a member of the EMEA Executive Committee.   His ...
Isabelle Mateos y Lago
Global Macro Strategist, BlackRock Investment Institute
Isabelle Mateos y Lago, Managing Director, is a global macro investment strategist in the Investment Strategy team of the BlackRock Investment Institute. The ...
Kate Moore
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Jeffrey Rosenberg, Managing Director, is BlackRock's Chief Investment Strategist for Fixed Income. His responsibilities include working closely with the Chief ...