3 tips para invertir durante la transición a bajas emisiones

BlackRock |11 feb 2020

Las economías globales continúan reduciendo sus emisiones de gases invernadero, lo cual probablemente tendrá un impacto en los portafolios. Michael Kent habla sobre formas de invertir en la transición de energía.

Todos hemos leído los titulares. Eventos climáticos extremos, desde incendios hasta inundaciones, están forzando a los gobiernos y a las empresas en todo el mundo a considerar los riesgos climáticos en sus planes a futuro. Disminuir las emisiones de gases invernadero ha sido parte fundamental de estos planes, y es algo en lo que ya están trabajando. De acuerdo con el Global Carbon Project, Estados Unidos ha visto una disminución anual de estos gases del 0.8%, del 2013 al 2018, conforme se mueve hacia el gas natural y fuentes de energía renovable. Esto refleja la tendencia a la baja en Europa, con la predicción de que los números en ambas regiones habrán seguido disminuyendo en el 2019.

A pesar de que hay algunas señales de mejora, sigue existiendo la necesidad de reducir las emisiones a nivel global, para combatir el cambio climático – particularmente en los mercados emergentes. Por ejemplo, China e India han tenido un aumento en sus emisiones, lo cual a su vez ha llevado a un aumento en la concentración global de gases invernadero. Aún así, creemos que la reducción reciente de emisiones en mercados desarrollados es una señal de lo que está por venir a nivel global. Vemos una nueva demanda hacia una regulación sobre los precios del carbono como un acelerador clave en esta transición, con Europa a la cabeza a corto plazo.

Así que, con un cambio global de energía ocurriendo en varios países y sectores, vemos que claramente hay implicaciones de inversión para tu portafolio. ¿Cómo deberías tomar esto en cuenta en tu estrategia de asignación?

El año pasado, en BlackRock pusimos a prueba un nuevo enfoque de renta variable en mercados desarrollados, invirtiendo en empresas que creemos que están mejor preparadas para la transición a bajas emisiones. Los resultados a la fecha han sido prometedores, habiendo generado tanto un rendimiento financiero positivo como resultados ambientales relacionados con índices ponderados por capitalización.

Aquí hay tres tips basados en lo que aprendimos:

  1. Evalúa a dónde van las empresas, no sólo dónde están en este momento
    Al analizar si una empresa está o no preparada para la transición a bajas emisiones, los inversionistas tienen que entender no sólo cuál es el perfil actual de emisiones de carbono (cuánto emite con relación a sus ventas anuales, por ejemplo), pero también hacia dónde va. Creemos que aunque es importante identificar empresas que ya están operando con cierta eficiencia y menores emisiones que sus pares, también hay un beneficio en identificar a las empresas que están tomando en serio su plan de reducción, y progresando hacia bajar sus objetivos de emisiones en un futuro. Por esto, rastrear el “momentum de emisiones” de una empresa puede ser una señal de éxito a futuro. Un número cada vez mayor de inversionistas y proveedores ahora rastrean y proporcionan métricas de carbono de la CDP (Carbon Disclosure Project, por sus siglas en inglés), incluyendo a Bloomberg, MSCI y BlackRock.
  2. Examina todas las industrias
    A pesar de que el sector de energía parece ser un lugar obvio para empezar, los inversionistas deberían considerar examinar todo el universo de inversión para empresas que están mejor (o menos) preparadas para la transición. El análisis de BlackRock demuestra que otras industrias, como la de materiales, utilidades y de consumo, están bastante expuestas a la transición a bajas emisiones. Por ejemplo, fabricantes de automóviles y empresas turísticas pueden tener perfiles de emisión igual a empresas de exploración de energía. En pocas palabras, creemos que habrá ganadores y perdedores en varios sectores conforme el mundo se mueve a prácticas más eficientes de energía y tecnología de bajas emisiones. Los inversionistas deberían revisar las exposiciones en todo su portafolio.
  3. No se te olviden las ventajas
    El cambio climático y la transición a bajas emisiones presentan un conjunto de riesgos interesantes – desde un aumento en eventos climatológicos extremos hasta un número creciente de quiebras relacionadas al carbono. Sin embargo, también hay un potencial de ventajas competitivas por parte de las empresas que están impulsando la transición a bajas emisiones, en negocios como nuevas fuentes de energía renovable, soluciones de transporte, eficiencia energética, tecnología de baterías y técnicas de agricultura de bajas emisiones o emisiones negativas. Con un aumento en la eficiencia y el potencial de más regulación del carbono, esperamos que estas oportunidades se manifiesten y ofrezcan ventajas considerables a los inversionistas.

    En resumen

    Creemos que todos los inversionistas deberían considerar el riesgo potencial y el impacto que la transición a bajas emisiones pudiera tener en sus portafolios.