Bolsonaro gana en Brasil

29 oct 2018

El candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro ha ganado de manera decisiva las elecciones presidenciales de Brasil, pues se ha hecho con el apoyo popular por sus planes de impulsar reformas económicas y restablecer el orden público en la mayor economía de América Latina.

Aspectos clave

  • El populista de extrema derecha Jair Bolsonaro ha ganado decisivamente las elecciones presidenciales de Brasil, lo que anuncia grandes cambios para la mayor economía de Latinoamérica.
  • Se considera que el equipo económico de Bolsonaro es favorable para el mercado y favorece la reducción del tamaño del gobierno de Brasil.
  • Los activos brasileños habían experimentado alzas antes de saberse los resultados. Una mayor apreciación dependerá de la habilidad del nuevo gobierno para implementar las reformas.

La victoria de Bolsonaro refleja el auge de la política antisistema en todo el mundo, y sucede justo después de la victoria de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales de México celebradas a principios de año.

La economía brasileña sigue siendo frágil a pesar de haberse recuperado de la recesión de 2015-2016. Los activos de riesgo brasileños se habían recuperado desde que las perspectivas para Bolsonaro en las encuestas empezaran a mejorar antes de la primera vuelta de las elecciones. Sin embargo, vemos que la victoria decisiva de Bolsonaro, ampliamente percibida como más favorable para el mercado en comparación con su oponente de izquierda Fernando Haddad, es muy tenida en cuenta por los mercados financieros. En nuestra opinión, que los activos brasileños se revaloricen dependerá del éxito que tenga el nuevo gobierno en seguir adelante con las reformas económicas, en particular del inflado sistema de pensiones de Brasil.

Bolsonaro fue una figura políticamente controvertida durante gran parte de la campaña, pero su equipo económico parece comprometido con la agenda de reformas establecida durante los dos últimos años. Estas reformas, que incluyen restricciones de gastos, privatizaciones y una flexibilización de las leyes del mercado laboral, se han visto como un apoyo a una recuperación económica gradual. Sin embargo, si Bolsonaro actuara de una manera que resultara ser dañina para las instituciones, como algunos temen, podrían surgir riesgos a más largo plazo para el crecimiento de Brasil.

Las perspectives a más largo plaza de Brasil dependerán del progreso que consign el nuevo gobierno al abordar la dinámica de la deuda de Brasil.

Bolsonaro ha prometido abordar el problema de la deuda de Brasil mediante la reforma de las pensiones, la reducción a la mitad del número de ministerios gubernamentales y una mayor privatización de las empresas estatales. Un gobierno de Bolsonaro necesitaría el apoyo del Congreso para abordar tal agenda de reformas. Obtener ese apoyo no será una tarea fácil teniendo en cuenta que existen 35 partidos en el sistema político de Brasil. Sin embargo, el partido de Bolsonaro obtuvo una representación mayor de lo esperado en estas elecciones, lo que lo convierte en el segundo partido más grande en la cámara baja. Los nombramientos del gabinete serán un indicio clave de la visión económica de Bolsonaro, además de un nuevo presidente para el banco central. El Banco Central de Brasil ha estado manteniendo los tipos en un mínimo histórico del 6,5%, con margen para el ajuste en caso de que haya cualquier alarma de inflación.

El principal desafío para Brasil es una carga creciente de la deuda, procedente de las enormes obligaciones en materia de seguridad social. Vemos un amplio apoyo a la reforma de la seguridad social. El presidente de la cámara baja ha declarado que someterá el proyecto de ley de reforma de las pensiones a votación si el nuevo presidente electo lo apoya públicamente. Los inversores prestarán especial atención a una posible pérdida del valor actual de sus ahorros, fruto de una hipotética reducción de las prestaciones en el futuro.

Bolsonaro representa al Partido Social Liberal de derechas y se consideraba el líder favorito en la primera vuelta de las elecciones, donde obtuvo el mayor número de votos. El populista y ex capitán militar ha aprovechado el descontento generalizado con respecto al statu quo, pero se ha enfrentado a altos niveles de desaprobación individual debido a sus puntos de vista, a menudo provocadores. Haddad fue el candidato a la vicepresidencia del popular (pero encarcelado) Luiz Inácio Lula da Silva y lo reemplazó en la primera vuelta de las elecciones.

Conclusión: Las perspectivas a más largo plazo de Brasil dependerán del progreso que consiga el nuevo gobierno al abordar la dinámica de la deuda de Brasil. La conclusión de las elecciones brasileñas marca el final de una serie de polémicas contiendas políticas en Latinoamérica. Mantenemos el apetito por el riesgo y prevemos que el surgimiento de incertidumbres políticas en los mercados emergentes es un respaldo a largo plazo para los activos de ME.

Descargar ahora