Oportunidades en mercados privados en China

Capital en riesgo. El valor de las inversiones y las rentas derivadas de ellas pueden disminuir o aumentar y no están garantizados. Los inversores pueden no recuperar íntegramente su inversión inicial.

Riesgo: Las inversiones en China están sujetas a determinados riesgos adicionales, relacionados con problemas de liquidez o de repatriación de capitales.

Al adaptarse a un mundo pospandemia caracterizado por los bajos tipos de interés y una gran volatilidad, los inversores globales buscan nuevas fuentes de diversificación y rendimiento. Los mercados privados pueden desempeñar un papel importante en este sentido, por su atractivo rendimiento y bajas correlaciones con las clases de activos tradicionales.

Hasta hace poco, los mercados privados de China eran relativamente difíciles de acceder para los inversores internacionales. Sin embargo, la situación ha cambiado. Además, dado el crecimiento del PIB de China y el volumen de sus clases de activos en el mercado privado —con un valor actual de 1,4 billones de dólares1—, es una oportunidad que merece atención.

Factores principales

Para invertir con éxito en los mercados privados de China, los inversores internacionales necesitan socios con capacidades y conocimientos locales y sólidos. También deben considerar la dirección de la política gubernamental y el papel del riesgo normativo.

En el plano político, la estrategia de la «doble circulación monetaria» y el impulso hacia la neutralidad del carbono son algunos de últimos avances. Ambas políticas están promoviendo transformaciones profundas en la economía china.

Los mercados privados ofrecen una forma eficiente de captar los beneficios de estos cambios políticos. Históricamente, la actividad del mercado privado chino ha estado dominada por los inversores nacionales. Sin embargo, los inversores internacionales participan cada vez más.

Estos inversores también se fijan en otros aspectos. Anteriormente, ámbitos como el capital riesgo (private equity) y el sector inmobiliario eran los que más atención atraían, ahora lo son las infraestructuras y el crédito privado.

Los riesgos normativos en su contexto

En los últimos meses, los mercados chinos han experimentado una volatilidad notable en respuesta al endurecimiento de la normativa en algunos sectores, en particular, las plataformas de Internet y la educación extraescolar. Como resultado, el riesgo regulatorio se ha extendido para los inversores en los mercados públicos y privados por igual.

Sin embargo, los inversores veteranos en China pueden haber notado que el país rara vez carece de actividad reguladora. Esta vez, la diferencia está en que algunas de las empresas afectadas —en particular, las grandes plataformas de Internet— son empresas globales. Por ello, las recientes medidas duras han llamado más la atención que otras intervenciones anteriores.

Las temáticas que guían las últimas medidas normativas son la «prosperidad común», la neutralidad del carbono y la competencia leal, asuntos considerados totalmente legítimos. Una gran parte del problema es simplemente la falta de comunicación oficial, que lleva a pensar, en un principio, que las intervenciones reguladoras son arbitrarias y bruscas. En este contexto, cabe señalar que los mercados privados suelen estar protegidos ante las ventas provocadas por el pánico que pueden producirse en los mercados públicos chinos, dominados por el comercio minorista, lo que permite a los inversores centrarse en la dirección general y no en las sacudidas ocasionales del camino.

Subsanar las deficiencias

Uno de los mercados privados que suelen ser beneficiario directo de las perturbaciones políticas es el crédito privado. Esta clase de activos cobró protagonismo cuando China puso en marcha una campaña de desapalancamiento de las empresas en 2016, medida a la que pronto siguieron las de mano dura contra la banca en la sombra y, últimamente, la represión de las OPV fuera del país. Cuando hay turbulencias de este tipo, existe una deficiencia de financiación y el crédito privado la puede subsanar.

Como resultado, el crédito privado chino ha tenido un gran rendimiento en los últimos años2, incluso cuando otras clases de activos han sufrido. Su combinación de high yield y rendimientos no correlacionados la hace interesante, y el conjunto de oportunidades se ha ampliado más allá del distressed y direct lending, y ahora incluye la financiación por patrocinadores, en una pauta que coincide a grandes rasgos con lo que ha estado ocurriendo en los mercados desarrollados.

Cazar unicornios

El capital riesgo (private equity) chino ha acaparado muchos titulares debido a su número de «unicornios», empresas valoradas en más de mil millones de dólares. Entonces, ¿dónde se encuentran las mejores oportunidades en la actualidad?

Dada la gran envergadura de China, esas oportunidades siempre van a estar muy repartidas. Con una población de 1400 millones de habitantes, a China nunca le faltan ni la innovación ni el talento. Además, como es tan grande, hay mucho espacio para que surjan nuevas iniciativas.

No obstante, la atención sanitaria es especialmente interesante en la actualidad. Es un sector enorme, por lo que abarca una amplia gama de negocios y, dada la situación demográfica de China, existen oportunidades especiales en el cuidado de ancianos y la reproducción asistida, dos áreas que disfrutarán de un gran apoyo gubernamental.

Otros sectores interesantes son la fabricación avanzada y los semiconductores, ya que Pekín busca establecer cadenas de suministro totalmente nacionales. También existen oportunidades interesantes en el consumo, en vista de los crecientes ingresos del consumo discrecional de China.

Buenos augurios

Los inversores no deben olvidar que China es un mercado emergente, con todos los riesgos que ello conlleva. No obstante, el futuro de sus mercados privados parece brillante.

Un gran número de graduados chinos muy cualificados han vuelto a China tras estudiar o trabajar en el extranjero. Muchos de ellos están creando empresas y, de paso, engrosando los mercados privados. Mientras tanto, como el crecimiento de China sigue moderándose, el Gobierno está deseando atraer capital extranjero que ayude a mantener el impulso de la economía. Por ello, las autoridades están aumentando el apoyo a los inversores extranjeros, mediante una mayor disponibilidad de permisos adecuados y la mejora del marco legal.

Todo ello supone un buen presagio: otro motivo para que los inversores analicen detenidamente los mercados que ofrecen rentas, diversificación y —potencialmente— acceso a los futuros gigantes corporativos con un crecimiento mayor todavía por delante.

1Fuente: BlackRock, noviembre de 2021
2Fuente: Preqin, abril de 2021