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Por qué las acciones de crecimiento aún son valiosas

Russ Koesterich |06 nov 2019

Russ explica las razones por las que las acciones de crecimiento aún pueden rendir más que las acciones “value”.

Las personas siempre valorarán más lo escaso. Con una disputa comercial cada vez más errática, tasas de interés desde bajas hasta negativas y un crecimiento económico que se debilita, los inversionistas con toda razón dan un valor más alto de lo típico a coberturas, rendimiento y crecimiento de ganancias. La última dinámica ayuda explicar por qué, a pesar de una prima relativamente alta, las acciones de crecimiento continúan aventajando a las acciones “value”. En la medida que es improbable que el crecimiento económico se restablezca, es probable que esta tendencia continúe.

Un entorno de crecimiento en desaceleración continúa beneficiando al crecimiento. Por ejemplo, en junio destaqué las implicaciones de la curva de rendimiento que se aplana, una tendencia que solo se ha intensificado. Desde entonces, otros indicadores solo han reforzado la impresión de una desaceleración económica. Más recientemente, el principal indicador de manufactura de EE. UU. cayó a lo más bajo en varios años, lo que sugiere que el sector de manufactura quizás ya se encuentre en contracción.

Valor relativo elevado, no descabellado

El contraargumento al continuo rendimiento extraordinario de las acciones de crecimiento: una rica prima de valoración. Si bien es un punto válido, no es todo. Considere lo siguiente:

  1. Los diferenciales de acciones “value”/de crecimiento se encuentran dentro de su rango histórico. Si bien la prima de crecimiento por encima de “value” de hoy en día es alta, no es indicativa de un evento extremo como la burbuja tecnológica (Consulte el gráfico 1). A fines de agosto, el índice de crecimiento Russell 1000 se cotizaba en la bolsa con una prima al valor de un 70 %. Si bien la prima actual es alta de acuerdo con el punto de vista poscrisis, no se acerca en lo más mínimo a la prima de hace 20 años. En su punto máximo en 2000, la relación precio-ganancias en el índice de crecimiento Russell 1000 era un 350 % de la relación precio-ganancia de las acciones “value”.
  2. El crecimiento en desaceleración justifica una prima mayor. La prima de hoy en día es aproximadamente lo que esperaría dado el panorama económico. Como destaqué hace unos meses, la prima de las acciones de crecimiento se amplía a medida que disminuyen las expectativas para la economía. La curva del Tesoro de EE. UU. capta bien esta relación, que explica cerca de un 50 % de la relación en múltiplos. Con la curva 10-2 del Tesoro cerca de la inversión, es decir, rendimientos de 2 años iguales a rendimientos de 10 años, la prima de hoy en día parece ser más o menos correcta.
  3. Las tendencias seculares favorecen las industrias de crecimiento. La economía global es dominada cada vez más por varias tendencias seculares: crecimiento e inflación bajos, pero estables; surgimiento del modelo empresarial “cap-light”; un cambio secular en consumo que se aleja de productos y tiende hacia servicios; así como economías sin precedentes de escala para ciertas plataformas tecnológicas. Todas estas tendencias favorecen las acciones de crecimiento.

Crecimiento en comparación con valor (relación precio-ganancia)

Crecimiento en comparación con valor (relación precio-ganancia)

Fuente: Bloomberg, septiembre de 2019.

La conclusión no es que las acciones de valor nunca volverán a tener un desempeño mayor. Un fuerte giro cíclico hacia arriba, como lo vimos a fines de 2016, podría resultar en un sólido período para el valor. Dicho esto, los vientos favorables continúan favoreciendo las acciones de crecimiento, por lo que los inversionistas deben esperar pagar una prima por esto.

Russ Koesterich
Portfolio Manager, Global Allocation
Russ Koesterich, CFA, es administrador de cartera del equipo de BlackRock Global Allocation.