Perspectiva global para 2020: Poner a prueba los límites

Acciones de políticas

En 2020, observamos que las bases económicas impulsan los mercados, con menos riesgo de tensiones comerciales y menos margen para sorpresas de flexibilización monetaria o estímulo fiscal. Los principales bancos centrales parecen tener la intención de mantener políticas flexibles, y los tipos de interés y los rendimientos de bonos probablemente permanezcan cerca de niveles mínimos.

Implicación: Los flujos de ingresos son cruciales en un mundo de crecimiento lento y tasa baja. Nos gusta la deuda de mercados emergentes (ME) y de high yield.

La flexibilización de políticas es algo del pasado
Impulsos monetarios y fiscales en el G3 más China, de 2002 a 2020

Impulsos monetarios y fiscales en el G3 más China, de 2002 a 2020
  • BlackRock Investment Institute, con datos del FMI, OCDE y Refinitiv Datastream, febrero de 2020. Notas: En los cálculos, utilizamos ponderaciones basadas en el PIB en términos de poder adquisitivo. El impulso monetario se refiere al cambio en la brecha entre los tipos de políticas reales sujetos a la inflación y los tipos neutrales en las economías del G3 (EE. UU., Japón y la eurozona). Los cálculos para los tipos neutrales se realizan según nuestro informe de noviembre de 2018, que toma en cuenta la dinámica del ciclo financiero. El impulso fiscal se define como el cambio en el presupuesto primario con ajuste cíclico del G3 y China. El camino previsto para 2020 implica un estímulo fiscal leve

  • La Reserva Federal ha ratificado que el estándar para una mayor flexibilización de las políticas es alto. Creemos que la expansión del balance de la Reserva Federal mediante compras de bonos del Tesoro es un respaldo menor para los mercados, pero nada más. En otros lugares, el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Japón (BoJ) pueden ofrecer mayor flexibilización monetaria dados los constantes objetivos no alcanzados de inflación. No obstante, ambos bancos centrales poseen espacio de políticas limitado, y los efectos secundarios de los tipos negativos, en especial el rendimiento de los bancos y la capacidad de préstamo, socavan cada vez más sus esfuerzos políticos. China está flexibilizando para amortiguar el impacto del coronavirus en su economía. Además, es probable que algunos bancos centrales importantes de los ME, como Rusia y Brasil, sigan aplicando recortes de tipos este año.
  • El debate político se enfocará cada vez más en un traspaso potencial del estímulo monetario al estímulo fiscal. Esto nos recuerda nuestro llamado a una mayor coordinación entre autoridades monetarias y fiscales para afrontar la próxima caída. Cualquier estímulo fiscal que se otorgue en 2020 llegará probablemente de fuera de EE. UU., especialmente Japón, así como de los ME, excluida China. Vemos un mayor enfoque puesto en la función que podrían desempeñar las políticas fiscales según el resultado que tengan las elecciones en EE. UU. En general, la política fiscal parece establecida para volverse menos flexible en 2020, como lo demuestra el gráfico Límites al estímulo, pero creemos que los riesgos están en alza.

En resumen: Creemos que el giro conciliatorio de los bancos centrales mundiales ha quedado en gran medida en el pasado y vemos posibilidades limitadas de que haya un traspaso a un estímulo fiscal.

Nuestros autores
Philipp Hildebrand
Vice Chairman
Jean Boivin
Head of BlackRock Investment Institute
Elga Bartsch
Managing Director, Head of Macro Research of the BlackRock Investment Institute
Mike Pyle
Chief Investment Strategist, BlackRock Investment Institute
Scott Thiel
Chief Fixed Income Strategist, BlackRock Investment Institute