Perspectiva global de mitad de año 2020

Debates clave

El Foro de Perspectiva de Mitad de Año virtual del BlackRock Investment Institute a principios de junio se centró decisivamente en las tendencias a más largo plazo. El impacto del COVID-19 ha centrado la atención del mundo aún más en los cuatro cambios clave que identificamos en nuestro foro de noviembre: desigualdad, globalización, macropolíticas y sustentabilidad. Este evento reunió a unos 100 profesionales de inversión de BlackRock y fue el primero de una serie de debates que aprovechamos para presentar nuestras opiniones. A continuación, presentamos un resumen de algunas conclusiones clave.

Geopolítica

La pandemia ha incentivado la dinámica geopolítica que se encontraba ya en marcha. Es probable que el mundo poscoronavirus se caracterice por cuatro temas clave: en primer lugar, el mundo se está bifurcando cada vez más, con Estados Unidos y China en polos opuestos. Una gran rivalidad afectará casi cada dimensión de la relación entre EE.UU. y China, independientemente del resultado de las elecciones en EE.UU. Otros países se verán cada vez más presionados a tomar partido por uno de los dos. El desacoplamiento se centra, aunque no exclusivamente, en el sector de la tecnología. Esto significa que los inversionistas necesitan exposición a ambos mercados, en especial dado que el centro de gravedad del crecimiento global se está trasladando a Asia.

En segundo lugar, la pandemia podría acelerar la desglobalización ya que aumenta las tendencias nacionalistas y proteccionistas. La crisis se suma a las presiones existentes como las tensiones en el comercio global y el creciente populismo y proteccionismo. Esto está cambiando radicalmente la red de las cadenas de suministro global a costa de la eficiencia e incluye producir bienes estratégicos únicamente a nivel interno.

Tom Donilon
Presidente – BlackRock Investment Institute
“Nos enfrentamos a un sistema internacional mucho menos globalizado, en el que los gobiernos desempeñan una función más importante en la economía privada”.

En tercer lugar, es probable que la intervención gubernamental en las economías se afiance aún más. El apoyo de política sin precedentes viene acompañado de condiciones, entre las que se encuentran restricciones en las recompras de acciones y los pagos de dividendos, y las empresas necesitarán cada vez más una licencia social para operar. Por último, la pandemia exacerba las desigualdades entre los países y a nivel interno. Ha tenido un gran impacto en las economías emergentes con capacidad institucional más limitada.

La polarización interna también está en aumento, y se espera que las elecciones presidenciales de EE.UU. tengan lugar con el trasfondo interno más turbulento desde 1968. Los dos partidos son sumamente opuestos en lo referente a políticas, por lo que el resultado tendrá grandes consecuencias para los mercados.

Mercados emergentes

Muchos mercados emergentes ingresaron a la crisis en mejores condiciones financieras que en el pasado y, a diferencia de las crisis anteriores, permitieron la depreciación de sus monedas como válvula de escape.

Sin embargo, muchos de ellos tienen sistemas de salud pública débiles, y la pandemia aún no ha llegado a su pico. La actividad sigue estando paralizada en muchos mercados emergentes, los niveles de deuda están en aumento y algunos países tienen capacidad limitada para amortiguar el impacto del virus. Esto plantea desafíos para los antiguos pilares de inversión en los mercados emergentes: un crecimiento sólido, buenos balances y conservadurismo fiscal. Aun así, el tamaño del impacto económico y la capacidad de soportarlo varía enormemente entre los países con mercados emergentes.

Amer Bisat
Director de Deuda Soberana y Mercados Emergentes Alfa, BlackRock Global Fixed Income
“Muchos mercados emergentes no son capaces de lidiar con el impacto”.

Dividimos a las economías de los mercados emergentes en tres columnas. Primero, aquellas con balances relativamente buenos y capacidad para tomar medidas en materia de políticas para sortear la desaceleración. Muchas economías del norte de Asia, incluidas las de China y Corea del Sur, se ajustan a esta descripción. En segundo lugar se encuentra un grupo de economías con problemas, que presentan grandes desequilibrios externos y un creciente endeudamiento y que enfrentan dificultades financieras. El tercer grupo incluye grandes economías de mercados emergentes como las de México, India y Rusia, que enfrentan grandes conmociones económicas pero que probablemente tienen las herramientas para resistir. Nuestro marcador de mercados emergentes muestra la diversidad.

Conclusión: cambiamos nuestra postura con respecto a las acciones y la deuda de mercados emergentes en general a subponderada, y consideramos que la selección de países y seguridad es clave.

La función de los bonos

El enfoque tradicional para crear resiliencia financiera en portafolios de activos múltiples ha consistido en depender de los bonos gubernamentales para amortiguar las ventas masivas de activos de riesgo. Una consecuencia de la revolución de las políticas económicas (es decir, la limitación de los rendimientos de los bonos por la intervención del banco central) cuestiona este enfoque y obliga a los inversionistas a buscar alternativas.

Vivek Paul
Estratega de portafolios sénior, BlackRock Investment Institute
“No podemos esperar que los bonos gubernamentales nominales proporcionen tanto contrapeso como en el pasado con rendimientos tan bajos”.

Esperamos rentabilidades negativas entre los bonos gubernamentales de los mercados desarrollados en un horizonte a cinco años debido a los rendimientos bajos, e incluso negativos, actuales. Además, la correlación inversa entre los bonos y las acciones disminuye a medida que los rendimientos se acercan a los límites inferiores percibidos, poniendo en peligro así la función de contrapeso de los bonos. Un ejemplo de esto es el desempeño inferior de los bonos alemanes y japoneses en las recientes ventas masivas de acciones. Ambos efectos hacen que reduzcamos las asignaciones a los bonos gubernamentales. Si el control de la curva de rendimiento limitara los rendimientos y estableciera al mismo tiempo un mínimo para estos, las rentabilidades podrían ser menos punitivas, lo que daría como resultado una asignación más alta que con solo con un mínimo.

Ningún activo puede reemplazar directamente la función de contrapeso de los bonos gubernamentales nominales, pero creemos que los bonos vinculados a la inflación ofrecen una alternativa cada vez más atractiva. Las presiones inflacionarias podrían acumularse una vez que se reduzca el impacto deflacionario inicial debido a la gran disminución de la demanda. La desglobalización, la nueva regulación y los déficits son posibles catalizadores. Y es probable que los bancos centrales toleren los excesos temporales más allá de los objetivos de inflación.

Conclusión: los inversionistas deben reevaluar las exposiciones a los bonos gubernamentales nominales en un entorno de mayor desglobalización, rendimientos más bajos por más tiempo y medidas en materia de políticas sin precedentes. Favorecemos las alternativas como las acciones vinculadas a la inflación.

Diversificación

La globalización generó un incremento de los flujos transfronterizos y los mercados de consumo integrados, disipando las diferencias entre las compañías, los países y las regiones. Sin embargo, actualmente el mundo se está volviendo más fragmentado, con EE.UU. y China en polos opuestos.

Como resultado, vemos que la dispersión de la rentabilidad entre las regiones está creciendo. Esto crea un potencial de mayor diversificación, como en las industrias tecnológicas de EE.UU. y China que se están desacoplando rápidamente. Es probable que los inversionistas necesiten una exposición estratégica a ambos mercados, ya que vemos que en el futuro existirán dos motores principales de crecimiento global, pero independientes.

La intervención gubernamental en las economías y políticas variará en gran medida según cada país. La pandemia está exacerbando las desigualdades entre los países y a nivel interno, a la vez que está aumentando las tendencias proteccionistas. Esto pone en duda la utilidad de las clases de activos generales, como los mercados emergentes, y hace que sea primordial una “resiliencia real” a través de una diversificación con conciencia entre países y sectores. La mayoría de los portafolios aún no se han acoplado a esta nueva normalidad, debido a que los inversionistas tradicionalmente se centran en el uso de clases de activos generales para obtener diversificación.

Maura Farley, CFA
Analista de crédito de grado de inversión – BlackRock Global Fixed Income
“Las fuentes de datos antiguas y los guías existentes no son suficientes para sortear este panorama cambiante”.

Los pilares de la diversificación de los portafolios, como las acciones del Tesoro de EE.UU., pueden ser menos efectivos en este rol en el futuro. Por el contrario, la bifurcación geopolítica y una inflación más alta podrían aumentar el potencial de diversificación de activos como los bonos gubernamentales chinos y las acciones protegidas por inflación a lo largo del tiempo. También vemos un rol más importante para los mercados privados, tanto en materia de diversificación como de exposición a las tendencias de la economía real.

Conclusión: creemos que ya no bastará con la diversificación de las clases de activos solamente. Es crucial hacer un análisis específico a nivel de cada país y sector para entender la exposición a los límites estructurales que se pondrán a prueba en el mundo cuando haya pasado la crisis del COVID-19.

Sustentabilidad

La pandemia ha acelerado el cambio hacia la inversión sustentable. Los activos en fondos que se rigen por criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (environment, social and governance, ESG) en EE.UU. superaron los niveles récord del año pasado a finales de abril, incluso con la venta masiva en los mercados. Estos flujos se encuentran en sus primeras etapas y, en nuestra opinión, es probable que se produzca una ola de sustentabilidad en los próximos años y décadas. Es importante señalar que creemos que puede obtenerse una ventaja de rentabilidad durante la transición hacia un mundo más sustentable. Consulta Sustentabilidad: el movimiento tectónico que transforma la inversión.

Brian Deese
Director global de inversiones sustentables
“Hemos observado un grado de resiliencia llamativo en empresas y portafolios que muestran características de mayor sustentabilidad”.

También creemos que los mercados aún subestiman el posible daño económico provocado por el cambio climático, así como las oportunidades asociadas, como el aumento de la energía renovable. Las condiciones climáticas extremas y otros fenómenos climáticos no se ven reflejados aún en las valuaciones, tal como se muestra en nuestra publicación Materialización, de abril de 2019. Ha habido contratiempos en las tendencias en materia de sustentabilidad como la “economía circular”: la crisis trajo como consecuencia que algunos gobiernos detuvieran sus esfuerzos por reducir el uso de plástico.

Creemos que estos contratiempos son temporales. Vemos que se está prestando más atención a la “S” (criterio social) de ESG dado que la pandemia ha dado relevancia a cuestiones como la seguridad y satisfacción de los empleados, y obliga a las empresas a replantearse su propósito social. De hecho, vemos un aumento de la sustentabilidad que va más allá de las simples denominaciones ambientales, sociales y de gobierno corporativo. Lo que importa es la resiliencia de las empresas frente a los impactos, y vemos que, en consecuencia, la sustentabilidad se está convirtiendo en una parte central del proceso de inversión.

Conclusión: no solo se espera que el cambio hacia la sustentabilidad dé a los activos sustentables una posible ventaja de rentabilidad en los próximos años, sino que también se espera que altere todos los demás motores de rentabilidad y cree fuentes de rentabilidad completamente nuevas.

Nuestros autores
Philipp Hildebrand
Vice Chairman
Jean Boivin
Head of BlackRock Investment Institute
Elga Bartsch
Managing Director, Head of Macro Research of the BlackRock Investment Institute
Mike Pyle
Chief Investment Strategist, BlackRock Investment Institute
Scott Thiel
Chief Fixed Income Strategist, BlackRock Investment Institute